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Incontinencia urinaria

La incontinencia de orina o incontinencia urinaria (IU) es la pérdida involuntaria de orina, que afecta a un gran número de personas en la mayoría mujeres. Si bien no representa un grave problema para la salud, sí tiene un gran impacto en la calidad de vida, con repercusiones psicológicas, alteraciones del sueño, disfunciones sexuales, depresión y pérdida de la autoestima. Muchas mujeres no consultan por considerar se trata de un problema propio de la edad, por vergüenza o por creer que no existe un tratamiento eficaz.

Entre los principales factores de riesgo encontramos, los embarazos y partos, el envejecimiento, la herencia, la obesidad, el estreñimiento y también algunas hábitos como la práctica de deporte de impacto, ingesta excesiva de líquidos, mal hábito miccional o el consumo de algunos medicamentos (diuréticos, antidepresivos, tratamientos para la hipertensión).

Tipos de incontinencia urinaria

Se distinguen varios tipos de incontinencia urinaria:

Incontinencia Urinaria de Esfuerzo (IUE)

Pérdidas de orina que aparecen coincidiendo con esfuerzos que aumentan la presión abdominal como estornudar, toser, reír, saltar o correr, levantar pesos. Es el más frecuente en la mujer. La causa más habitual es la debilidad del suelo pélvico que es el conjunto de estructuras anatómicas (músculos, huesos, tendones, nervios) que tienen como función servir de sostén de los órganos pélvicos (matriz, vejiga y recto) y juegan un papel importante en los mecanismos de continencia urinaria y fecal.

Incontinencia Urinaria de Urgencia (IUU)

Pérdida involuntaria de orina asociada a la aparición de una necesidad imperiosa de orinar (urgencia), se asocia a un aumento del número de micciones diurnas y nocturnas.  Se produce por una hiperactividad del músculo detrusor que provoca una contracción inadecuada e involuntaria de la vejiga.

Vejiga hiperactiva

Es un síndrome clínico que se caracteriza por un aumento de la frecuencia miccional, urgencia y nicturia (necesidad de levantarse a orinar por la noche), con o sin incontinencia, probablemente producida por el mismo mecanismo que la incontinencia de urgencia.

Incontinencia mixta

Cuando coinciden en una paciente síntomas de IUE y IUU.

Incontinencia por rebosamiento

Pequeñas pérdidas continuas, debidas a un vaciado incompleto de la vejiga. Las causas más frecuentes son la obstrucción a la salida o a la falta de contractilidad de la vejiga.

Diagnóstico

El estudio de una paciente que presenta clínica de incontinencia urinaria, pasa por una buena historia clínica con preguntas dirigidas a establecer el tipo y la severidad de la incontinencia. Se valoran la manera en que se producen los escapes, ingesta de líquidos y medicaciones, enfermedades asociadas, ritmo miccional y actividad física. Tras una exploración física que incluye exploración uroginecológica, pélvica y neurológica, se valora la necesidad de solicitar pruebas complementarias como analítica de orina, ecografía, estudios urológicos o un estudio urodinámico. Éste es muy conveniente antes de cualquier tratamiento, e imprescindible si se considera necesaria la corrección quirúrgica del trastorno.

Cómo tratar la incontinencia urinaria

  • Tratamiento Farmacológico: Se utilizan fármacos anticolinérgicos para el tratamiento de la IUU y la Vejiga hiperactiva, útiles para relajar el músculo detrusor (músculo de la vejiga) y evitar las contracciones involuntarias de la vejiga.
  • Tratamiento Rehabilitador del Suelo Pélvico: Muy útil para la prevención y para el tratamiento de Incontinencias de esfuerzo leves y moderadas. Consisten en una serie de técnicas que pretenden mejorar el tono y la contracción de la musculatura del suelo pélvico.
  • Tratamiento Quirúrgico: es el tratamiento de elección de las IU de esfuerzo moderadas– severas. La cirugía de la incontinencia urinaria se basa en proporcionar un nuevo sostén que sustituya al fallo anatómico. En la actualidad se emplean bandas o cintas pero nosotros desde hace años empleamos con éxito la colocación de injertos pediculados, utilizando la mucosa vaginal de la paciente (colpouretropexia). Al tratarse de tejido de la propia enferma, se evita el posible rechazo que cualquier material extraño puede ocasionar.

Última modificación el j F, Y. Autor:

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