Síndrome de Fatiga Crónica (SFC)

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Un reciente artículo, analiza el llamado Síndrome de Fatiga Crónica (SFC), cuyo discutible origen se ha atribuido a una encefalitis mialgica, que podríamos traducir como respuesta cerebral anormal con manifestaciones en los músculos y las articulaciones.

Pero esta definición del SFC, no deja de ser una notable elucubración científica, no habiéndose podido demostrar una etiología, verdadera científica, atreviéndome a escribir que constituye el cajón de sastre de variados y dispares síntomas.

Pero como ginecólogo me preocupan las conclusiones a las que llega la autora de un artículo (Roumiana S. Boneva, publicado en Menopause, 2 Febrero).

Estudian 157 mujeres 84 afectas del SFC, comparándolas con un grupo control de 73 mujeres sanas.

Completaron por si mismas un cuestionario, relacionado con su historial ginecológico. Las conclusiones más relevantes según mi opinión, son las siguientes: Las pacientes con SFC, manifestaron un mayor número de patologías propiamente ginecológicas y consecuentemente un número más elevado de cirugías. También diversas alteraciones del ciclo menstrual, algias abdominales sin relación con aquel, y a destacar que la cirugía ginecológica se dio en el doble de casos, en las afectas del SFC (65,5 contra el 31,5%, del grupo control.

Los autores del artículo “dulcifican” sus conclusiones, puntualizando que éstas no deben tomarse como relación causa efecto y que son necesarios mas estudios que las corroboren.

Según mi opinión, considero que la nueva patología femenina abreviada con el acrónimo, TATT (Tired All The Time = todo el tiempo cansadas), responde más fielmente y gráficamente a la realidad social, económica y laboral de las mujeres. No me importa insistir una vez más en lo que no me cansaré de repetir: las diferencias salariales, el pluriempleo que recae casi totalmente en la mujer, que aunque su pareja masculina se muestre colaborador, el 57 % por cierto de los escandinavos no oponen dificultad alguna a colaborar en las tareas del hogar, mientras que solo el 7% de los españoles muestran esta predisposición. El compartir el sufrimiento ajeno, es gesto mayoritariamente femenino. Observen que la mayoría de las personas dependientes, una mano femenina las acompaña. Por todo lo anterior y muchos hechos más, no he definido al género femenino con el arcaico adjetivo de DÉBIL, sino DEBILITADO por una serie de circunstancias que desde los primeros feministas denunciaron, estoy pensando en Rilke, en 1927, en sus cartas a un Joven poeta, hasta desgraciadamente a nuestros días en que la crisis actual, castiga más a las mujeres, todavía persiste.

En nuestro Centro, SOMDEX Ginecología (abreviatura de “Somos Dexeus”), no nos precipitamos a solicitar, sofisticadas pruebas. Escuchamos, analizamos a ella y su entorno y esta medicina humanizada, individualizada, debe completarse con ciencia, docencia y humildad, es decir estar al día, enseñar que es consecuencia de la anterior y humildad que es saber reconocer lo que otros profesionales pueden asumir mejor que nosotros.

Profesor Santiago Dexeus.

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